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Se llama Glenda Balesca Hernández Aguayo, pero todo el mundo la conoce como la Hermana Glenda. Chilena, ingreso en la Orden de Nuestra Señora de la Consolación hace 13 años y ahora, con el visto bueno de la comunidad, se dedica a poner su voz al servicio de la Palabra aderezada con acordes musicales.

Reconoce que su afición a la música de viene de niña, de familia –que cada vez que se refine es una disculpa para cantar–, ya que su padre compone. Pero incluir el mensaje cristiano en su música es algo posterior, a los15 años más o menos, "cuando me encuentro con Jesús". Recuerda Glenda. que "en esa etapa de mi vida empiezo a cambiar la inspiración de mi música, empiezo a tocar en la parroquia, a hacer canciones inspiradas en la Biblia. Antes cantaba igual para mi novio, para el grupo de amigos... Así comienza mi música cristiana, cuando me encuentro cara a cara con Jesús".

Glenda, que no fue bautizada hasta los cuatro arios, comienza a componer canciones de amor a su primer novio y desde entonces anda metida en este mundo. Su pasión por la música le lleva a manifestar que le gusta toda, hasta el heavy metal. "Me gusta porque cada estilo tiene su riqueza. Recuerdo que una vez asistí a un concierto de dos horas de esta música, que como yo digo es un poco más bruta, pero aguante y al final me gusto. Después repetí en otro concierto y empecé a entrar en su lógica: la de echar toda la mala leche".

En su casa se vivía entre el catolicismo de su madre y la increencia de su padre. Pero ambos, profesores, la educaban para que buscara la verdad. Así, poco a poco se va acercando a Dios, a su Palabra, siempre a través de la física, que "es como una parábola de lo divino porque es invisible... pero se mete dentro, no se puede tocar ni medir. Por más que haya reglas musicales siempre el artista puede expresar lo que quiera y se mete en el corazón de la persona como Dios. No se ye, no se toca, pero te hace experimentar cosas difíciles de explicar".

Los textos de sus canciones se inspiran en la Biblia, pero la letra y la música son propias. "De momento me autoabastezco", confiesa entre risas la religiosa, para quien una canción "es como un embarazo, sientes que te está naciendo algo dentro y entonces me tengo que ir a la soledad, al silencio, con una grabadora. A mí me inspira eso: la oración y la soledad".

 

Un paso definitivo

 

La hermana Glenda recuerda cuando cantaba en las misas de la catedral de Santiago de Chile y una vez terminada se quedaba mirando la cruz y le preguntaba al Señor: "Es verdad que has muerto por mí?". Y este interrogante le llevaba a plantearse otras preguntas sobre la verdad. Así va transcurriendo su vida hasta que, en 1988, da un paso definitivo en su camino vital, deja a su novio y entra en el convento de las Hermanas de la Consolación.

Pasado un tiempo, sus superioras la envían a estudiar a Roma y un verano le comentan en la capital italiana que se vaya a España para ver qué es eso del Multifestival David, en el que intervienen un buen punado de jóvenes cantantes cristianos. Ahí cambia un poco su vida como "cantante" ya que "llegue tres días antes porque había un retiro en el que cada uno compartía la oración y cantaba. Tomé la guitarra, compartí mi oración y cant6 Por que tengo miedo... y al otro día se me acerca Luis Alfredo y me dice: ¡oye monja, tienes que grabar un disco! Esa voz tuya se me quedo aquí en la cabeza". De esta forma, después de pedir permiso, grabo su primer disco, A solos con Dios, del que nunca crey6 que pudiera tener tanto éxito. Había cantado en Chile, en Argentina, también en Italia, "pero se ye que Dios quería que fuera en España donde se viera algo más de mi trabajo, de lo que estoy haciendo". Y aquí sigue.

La música de la hermana Glenda no va dirigida a un público especial, sino a toda persona que la quiera oír. Tiene claro que "quien quiera escuchar que escuche, porque con mis canciones lo que

procuro es hacer teología. Volver a la Palabra y llegar a muchos corazones es mi gran objetivo".

Ha participado en Ekumene, el Salón Europeo de la Liturgia, en el que a través de sus cantos ha dado a conocer su carisma. "Yo no pensaba que iba a consolar desde este ámbito, pero la gente me dice: pongo to música en el coche y no s6, cargo como las pilas, y eso para mí es consolar en una dimensión nueva".

Y mientras en su mente sigue guardando murmullos, ideas, gemidos, melodías, que terminaran gestando en nuevas canciones.

Fuente: Acción femenina